“The
Intercept”, medio digital de los Estados Unidos, destaco en una de sus últimas publicaciones
de como la Presidenta Dina Boluarte pasó de trabajar modestamente dentro del
Estado a convertirse a primera mandataria del Perú. Considera que fue gracias a
una coalición con grupos de derecha que la mantienen en el poder.
El referido diario electrónico, resalto la ALTA DESAPROBACION de la Presidenta de la República, luego de recoger los resultados de varias encuestadoras en Perú y la posicionan como la más impopular al comparar resultados de encuestas hechas a otros mandatarios.
Destaca que el Gobierno de Dina Boluarte esta pasando por una difícil situación ante las olas de crímenes y extorsiones en Lima y Regiones.
Dicho diario web resalta que la mayoría de peruanos en lo que coinciden es que no les gusta Dina Boluarte como Presidenta del Perú, ante sus debilidades y fracasos.
Señala que autoridades conocedores sobre la materia, como Jo Marie-Burt, indicaron que desde que asumió el cargo, Dina Boluarte ha navegado un complejo panorama político, caracterizado por una coalición de partidos que, aunque ideológicamente diversos, se unen por conveniencia. Esta situación ha suscitado debates sobre la estabilidad y la dirección del gobierno, pues la mayoría de sus aliados pertenecen a la derecha.
Asimismo, Burt destaca que el principal vínculo que une a esta alianza es el interés propio. Aunque Boluarte ha intentado proyectar una imagen de izquierdista, su capacidad de gobernar se basa en la gestión de intereses que escapan a la ideología.
Se le critica su silencio de 106 días ante la prensa, lo cual no le favoreció, ya que la gente se da cuenta que se está escondiendo, comento el Periodista Marco Sifuentes a la revista.
El medio digital, menciona además que Dina Boluarte se muestra prepotente, enfrenta a la prensa y rehúye a preguntas sobre el prófugo Vladimir Cerrón; asimismo, cuando se le interroga sobre el movimiento del denominado “Cofre” (Vehículo presidencial), la mandataria responde que la pregunta invade su espacio personal y familiar, argumentando que nadie está obligado a revelar con quién se reúne, especialmente por razones de seguridad.








