A tres días de inaugurado.
Atraso de vuelos, abastecimiento inadecuado de combustible para los aviones, pasajeros varados, costo de taxis elevados, largas colas en los counter, falta de información a los usuarios, es lo que ha dejado el nuevo terminal aéreo inaugurado hace 72 horas.
Descontento, fastidió y perjuicios para los pasajeros y sus familiares, está dejando el uso del nuevo terminal aéreo, que prometía modernidad, eficiencia y dinamismo en los procesos de los aeroportuarios y usuarios.
El caos se sigue apoderando del principal aeropuerto del país, inaugurado con bombos y platillos por la Presidenta de la República Dina Boluarte.
Lo visto demuestra que la denominada MARCHA BLANCA, ejecutada previa a la inauguración, solo fue para la foto y no para detectar las posibles deficiencias para su superación y evitar este engorroso espectáculo que se está dejando a nivel nacional e internacional.
Se extraña el terminal anterior, donde no se presentaban los actuales problemas, que se espera puedan superarse en los próximos días.
Lo más criticable fue, que el día de la inauguración, la primera mandataria, elogio la gestión del ex Ministro de Transportes para lograr la entrega de este nuevo terminal aéreo; sin embargo, los hechos demuestran que ha existido descuido y omisiones, para asegurar que los procesos y articulaciones entre autoridades, operadores aéreos y usuarios, funcionen adecuadamente.








