LA EX POLICIA DE INVESTIGACIONES DEL PERÚ (PIP) Y SU PROTAGONICO ROL EN LA LUCHA CONTRA LA CRIMINALIDAD

El 15 de setiembre se celebró un aniversario más de lo que fue la ex Policía de Investigaciones del Perú (PIP), creada en 1948, lo cual es celebrado por los exoficiales y Agentes PIP, que en su mayoría se encuentran en la situación de retiro y otros que aún continúan prestando servicio como Policía Nacional.

El hecho es que luego de la fusión de las tres fuerzas policiales en 1988, conformada por la Guardia Civil, Guardia Republicana y la Policía de Investigaciones del Perú, durante el primer Gobierno del desaparecido Presidente Alan Garcia, hoy con la inseguridad ciudadana que impera en el país, el crimen organizado nacional y transnacional que la azota, hoy se extraña la labor especializada que cumplió la PIP.

Una muestra de lo que fue capaz de lograr para el país en 1992, fue la captura de Abimael Guzman, líder terrorista de Sendero Luminoso y fue gracias a la formación especializada, pericias, habilidades, experiencia en investigación e inteligencia, entre otros, del personal proveniente y formado en la ex PIP, es que se pudo lograr tan importante captura.

La PIP fue la escuela innata por excelencia para la formación de los detectives peruanos, entre Oficiales y Agentes, lo cual se fue diluyendo con le referida fusión al perderse la especialización y los años de experiencia.

A pesar de los años transcurridos, no se ha podido lograr tan importante nivel alcanzado por la ex PIP y ahora se le extraña y lo necesita el país. Es necesario que ante el fracaso en la lucha contra la inseguridad ciudadana, el crimen organizado y otros delitos, los que pretenden gobernar el país, evalúen la posibilidad de activarse nuevamente lo que fue la Policía de Investigaciones del Perú, al ser clave para lucha contra los delitos, por la alta especialización para la identificación de criminales, investigaciones que lleguen a las cabezas de las organizaciones delictivas.

Es una decisión política, pero importante ante las actuales circunstancias.

Es lamentable que el gobierno y autoridades pasen por alto esta celebración, pero es necesario recordar y traer al presente, lo que fueron algunas instituciones, que por malas decisiones políticas las desaparecieron.

Seria importante que el actual Jefe de Estado Mayor de la PNP, Teniente General Oscar Arriola que proviene de la ex Policía de Investigaciones del Perú (PIP) y segundo en el mando policial y, ante la inminente salida del actual Comandante General PNP, al ser suspendido en sus funciones por mandato judicial, pueda promover la instauración de la ex PIP para la lucha contra la criminalidad.

El país necesita y exige la formación de detectives e investigadores, lo que permitirá que los equipo operativos puedan identificar y ejecutar operativos dirigidos para la captura de los cabecillas de las organizaciones criminales.

Oscar Arriola tendrá la gran oportunidad de proponer cambios en la estructura policial. El Perú lo necesita.