EL PODER ENCUBIERTO VS LA INTEGRIDAD Y LA ETICA

No hay día que pase, sin que los peruanos se enteren de nuevos hechos de corrupción y antitéticos, que no hacen más que confirmar, que la moral en el país, se sigue menoscabando cada hora que pasa y por más acciones o esfuerzos que pretendan hacer los  responsables de las Oficinas de Integridad instaladas al interior de las entidades del estado, con el objetivo de contrarrestar los actos antiéticos y concientizar a los trabajadores sobre la importancia de la cultura ética,  los hechos evidencian que no existe una real voluntad para realizarse verdaderos cambios. Todo es una simple foto para la platea, soportada con estadística engañosa.

Quién no ha escuchado y leído cientos de criticas contra aquellos personajes,  considerados parte de la historia del Perú, pero no de la buena, sino de la mala, por ser los responsables de haber colocado a personas de su más entera confianza para instaurar en las entidades del estado, nuevas estructuras, para controlarlas y manejarlas a su antojo a fin de proteger sus intereses y de los grupos de poder que protegían.

Esta gente inescrupulosa, que lo único que les interesaba, era dominar todo lo que estaba a su alrededor y sus alcances. Que no les importaba destruir para sus propósitos, las carreras de cientos de Servidores Públicos honestos, al no alinearse a sus oscuros y nefastos intereses, para colocar a gente en puestos claves con cargos de confianza; así, como captar a trabajadores del Estado para ubicarlas, como Directivos de mando medio, pero con consignas encubiertas, para que los protejan y defiendan intereses particulares, de grupos de poder, sin importar fracturar leyes y principios del Código de Ética.

Estos famosos personajes, conocidos como CAVIARES, son responsables de lo que se vive hoy en el país. De manera silenciosa e hipócrita y con la complicidad de gente captada y que aún se mantienen en el Estado, siguen dominando las entidades públicas y el poder que aparentemente habían perdido, lo vienen recuperando de a poco, sin que nadie diga nada. Es increíble que haya tanta indiferencia y se siga viviendo a espaldas de lo que es obvio y evidente.

Es hora que los trabajadores y sobretodo, de las Organizaciones Sindicales Estatales, para que cumplan su rol y se conviertan en actores principales para promover el cambio que el país necesita.

Es momento que denuncien a aquellas malas autoridades, que por un lado profesan y llevan a través de sus discursos, mensajes en contra de la corrupción y antitéticas; sin embargo, solo son palabras. No hay hechos que trasluzcan lo que les piden a los trabajadores.

Como se puede pedir a los trabajadores públicos honestidad, cuando las cabezas  que son los llamados a dar el ejemplo, son los primeros en vulnerarlas, al permitir que personajes comprometidos en actos antitéticos e ilegales, vuelvan a ocupar cargos importantes. ¡ Increible !

Confiamos que las cabezas de las entidades del Estado, realicen verdaderos cambios y que separen de su entorno a aquellos funcionarios cuestionados y a los que le vienen aconsejándo que ubiquen a determinados personajes,  cuestionados en puestos públicos, sin merecerlos, al ser pésimos ejemplos para los trabajadores.  

Se debe profesar con el ejemplo. Es el momento de iniciarse una campaña para ayudar a cambiar al país, denunciando a malos funcionarios del Estado.

 Es hora del cambio y todos debemos apoyar.

 El Director se