Por José Arenas
El Presidente de la República, durante su periodo como Congresista, pudo conocer en vivo y en directo, como se mueven los hilos al interior del Congreso para favorecer directa e indirectamente a la minería ilegal.
Hace unos meses, los Congreistas y autoridades, tenían claro que no debía prolongarse la vigencia del REINFO, al evidenciarse que no había cumplido con los objetivos para lograr que las personas dedicadas a la minería se formalicen.
Como consecuencia, miles de personas que contaban con este beneficio, otorgado por el Ministerio de Energía y Minas, se les suspendió sus autorizaciones, lo cual genero un conjunto de protestas de los supuestos afectados.
La medida fue celebrada y fue vista con buenos ojos pór la población y autoridades, al haberse evidenciado, que se le estaba dando un mal uso para favorecer a mafias dedicadas a la minería ilegal.
Lo cieto es que, luego de haberse criticado al REINFO, ahora el Congreso aprobo por mayoría la ampliación del REINFO hasta diciembre del 2026 y hasta la fecha, no hay un pronunciamiento claro por parte del ejecutivo.
Veremos que decide el primer mandatario. Lo promulgará o rechazara. En caso lo promulgue, se ganaría un conjunto de criticas y podría atentar contra su futuro político, para lo cual tiene bastante techo, al ser una persona joven, pero por otro lado, sabe muy bien que en caso lo rechace, originaría una reacción entre los mineros ilegales. Seguro se movilizarán para hacer marchas, generar el caos, visitar a congresistas para lograr sus propositos.
En los próximos días se verá cual será la decición de José Jerí, que por lo visto se encontraría entre la espada y la pared.
Es un momento crucial para su vida y futuro político y hacer un deslinde de su actuació, para con los mineros.
Por cual decidirá, por los intereses del país o de un grupo de comerciantes informales que vienen dominando una economía paralela y que viene generando daños al Perú.
Su calculo político se evidenciará con la decisión que tome y la población será, quién lo juzgue.








