Lamentablemente, la ineficiencia ha vuelto a ser la protagonista. A 21 días de las elecciones del 12 de abril, el país sigue en vilo: la ONPE aún no oficializa quién acompañará a la candidata de Fuerza Popular en la segunda vuelta. Con el 97.7% de los votos procesados, la lideresa del fujimorismo espera en la meta, mientras el resto del país padece la parálisis de un conteo que parece eterno.
Las irregularidades denunciadas durante la jornada electoral hoy nos pasan la factura. Lo que debió ser un proceso limpio y transparente —especialmente tras la traumática sucesión de vacancias presidenciales que nos preceden— terminó siendo un nuevo foco de inestabilidad. El Perú clamaba por un cierre que permitiera reactivar la economía y establecer, por fin, una estrategia real contra la inseguridad ciudadana y la minería ilegal. En lugar de eso, recibimos silencio administrativo.
La tibia actuación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la pasividad del Ejecutivo ante la evidente demora de la ONPE solo alimentan la sospecha. El anuncio del Dr. Burneo, titular del JNE, sobre una auditoría interna, suena más a un intento de «apagar el incendio» que a una solución técnica real. Por ello, la exigencia de Renovación Popular de una auditoría internacional cobra sentido: en un escenario de desconfianza total, solo una mirada externa puede garantizar imparcialidad.
Al día de hoy, el tablero de ajedrez parece definido entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Ambos, como estrategas veteranos, ya mueven sus fichas analizando un escenario que les favorezca. Sin embargo, el tiempo se agota. El 7 de junio está a la vuelta de la esquina y, a diferencia del 2021, el ambiente es más volátil.
Ni Roberto Sánchez ni Rafael López Aliaga parecen dispuestos a aceptar resultados adversos sin dar batalla. Lo que nos espera no es solo una elección, sino un conflicto de legitimidad que amenaza con prolongar la incertidumbre. El destino del país sigue en juego, y mientras los organismos electorales no reaccionen, el Perú seguirá caminando a ciegas hacia su futuro.








