LIMA, 3 de junio de 2026.- Una nueva crisis política sacude al Ejecutivo. El ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Fernando Reyes Llanos, presentó este miércoles su renuncia irrevocable al cargo. En una carta dirigida al presidente de la República, José María Balcázar Zelada, Reyes Llanos dejó entrever serias discrepancias técnicas y éticas respecto al manejo de las decisiones estratégicas del país en el exterior.
El detonante: Intereses del Estado vs. Decisiones políticas
A diferencia de otras salidas ministeriales, los argumentos de Reyes Llanos apuntan directamente a la línea de flotación de la política internacional del gobierno. El ahora exministro justificó su decisión en sus «convicciones profesionales» y en la urgencia de blindar los intereses permanentes del Estado frente a la «oportunidad comercial o política inmediata».
«La conducción de temas vinculados a acuerdos o entendimientos internacionales exige (…) una ponderación integral de los intereses permanentes del Estado», enfatiza el documento, sugiriendo de forma implícita que se estarían priorizando intereses políticos de corto plazo.
La alerta: Anticorrupción y transparencia bajo la lupa
El punto más crítico y que enciende las alarmas en el sector internacional es la alusión directa a la integridad y los mecanismos anticorrupción. Reyes Llanos fue tajante al señalar que cualquier acuerdo internacional que firme el Perú debe cuidar la reputación institucional y los estándares de gobernanza ante la comunidad global.
Al afirmar que da «un paso al costado» para salvaguardar al Estado, el ex titular del Mincetur deja una pesada sombra de duda sobre qué tipo de compromisos o entendimientos se estarían cocinando en Palacio de Gobierno que colisionan con su perfil técnico.
La salida de Reyes Llanos debilita el gabinete en un momento clave para la cooperación internacional y abre un nuevo frente de cuestionamientos para el gobierno del presidente Balcázar Zelada.








