Por: Redacción Arena Digital
Lima, 5 de agosto de 2026
Una de las señales más saludables para la gestión pública es la ruptura del secreto y la complicidad corporativa. Desde Arena Digital Noticias, destacamos la postura que vienen mostrando diversos titulares de sector al exponer sin tapujos el estado real en el que han encontrado las entidades bajo su responsabilidad.
En los últimos días, las inspecciones in situ han puesto en evidencia el nivel de abandono institucional que dejó el «piloto automático»:
Salud en la obsolescencia: En visitas de fiscalización acompañadas por la prensa, el sector Salud evidenció cómo dependencias clave como DIGEMID y EsSalud continúan registrando información operativa en CDs —una tecnología obsoleta frente a los estándares actuales de digitalización—, además de registrar ausentismo del personal que paraliza la atención ciudadana.
Educación en el abandono: En los almacenes del Ministerio de Educación (Minedu), la nueva administración halló miles de materiales escolares, libros y recursos logísticos varados sin haber sido distribuidos a los colegios del país, confirmando una pasividad administrativa inadmisible.
Prevención congelada: En el plano preventivo, la propia presidenta Keiko Fujimori acudió a depósitos estatales tras denuncias públicas, hallando insumos como mallas estructurales y equipamiento que permanecían almacenados sin uso, a pesar de la inminencia del Fenómeno El Niño.
estos hallazgos confirman un diagnóstico claro: el Estado peruano ha sido conducido con una deficiencia sistemática, donde los pactos políticos e intereses de gestión solían priorizar la ocultación de desastres antes que la transparencia.
El reto de ir más allá del encuadre mediático
Transparentar la ineficiencia es un primer paso necesario para marcar distancia con las gestiones anteriores. Sin embargo, el verdadero cambio no se agotará en las cámaras ni en la denuncia pública.
Para que esta fiscalización responda al clamor ciudadano y no quede en mera pirotecnia política, el Poder Ejecutivo debe cumplir dos condiciones fundamentales:
Remoción de los cuadros ineficientes: Desplazar a la burocracia que convirtió la inacción en su norma de trabajo.
Reestructuración sistémica: Implementar procesos de modernización digital, control patrimonial y sanción administrativa efectiva.
Exponer las deficiencias del aparato estatal abre una ventana de oportunidad. Corresponde ahora demostrar que la fiscalización de hoy es la base de las reformas de mañana.








