OPINIÓN: ¿Efectividad tardía o conveniencia política? El sospechoso «despertar» de la PNP y el MININTER

Las diarias presentaciones de presuntos criminales e integrantes del Tren de Aragua exponen una sospechosa hiperactividad policial. ¿Se trata de un cambio real en favor de la seguridad o de un blindaje mediático para sostener al alto mando policial en la nueva gestión gubernamental?

Por: Redacción Arena Digital

Lima, 28 de agosto de 2026

Contra todo pronóstico, en los últimos días la Policía Nacional del Perú (PNP) ha emprendido una febril rutina diaria de presentación de detenidos vinculados a actos delictivos y bandas criminales. En cada conferencia de prensa, las autoridades no pierden la oportunidad de atribuir casi la totalidad de estos golpes al «Tren de Aragua», la megalomaníaca organización megacriminal que ha sembrado el terror en el país mediante extorsiones, secuestros, trata de personas, minería ilegal y narcotráfico.

Sin embargo, detrás de este despliegue de cámaras y micrófonos por parte de los equipos de comunicación del Ministerio del Interior y el Comando Policial, subyace una maniobra de imagen evidente: intentar demostrar un cambio radical en la nueva gestión gubernamental para limpiar la imagen y salvar la cabeza del general PNP Óscar Arriola al frente de la institución. Hay una consigna mediática para construir una corriente de opinión favorable al alto mando policial.

Una pregunta incómoda pero necesaria

Frente a esta repentina eficacia mediática cabe plantear la misma interrogante que días atrás formuló el excandidato presidencial Carlos Álvarez: ¿por qué la Policía Nacional recién actúa con esta firmeza? ¿Por qué no lo hicieron antes?

La respuesta es tan evidente como preocupante. Los resultados hasta hoy han sido paupérrimos y el intento actual por marcar distancia de la gestión saliente resulta poco creíble. ¿Qué cambió de la noche a la mañana si los mandos policiales son exactamente los mismos? Todo apunta a que la institución camina y actúa según la conveniencia del momento o bajo las consignas de los grupos de poder de turno.

Autonomía constitucional vs. cálculo político

La Policía Nacional del Perú tiene una misión constitucional clara y permanente que no depende de quién ocupe la banda presidencial. Su deber es actuar con transparencia, probidad y firmeza para proteger a la ciudadanía y garantizar el orden interno, un objetivo que, al día de hoy, dista mucho de haberse concretado en las calles.

Lo que la sociedad hoy le cuestiona duramente al aparato policial es esa preocupante acomodación a las circunstancias políticas del momento. La Ley Orgánica de la PNP les otorga autonomía para hacer prevalecer la ley por encima de cualquier coyuntura. Los peruanos no necesitan shows de prensa condicionados a las agendas del poder; exigen una policía institucional, constante y verdaderamente comprometida con su seguridad.