De nacionalidad Estadounidense – Peruana.
El Cardenal Robert Prevost y ex Obispo de Chiclayo, nacido en Estado Unidos y con nacionalidad peruana, fue elegido el sucesor del Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de Abril. El anuncio lo hizo el cardenal Dominique Mamberti, en el segundo día del conclave.
De esta forma, se convierte en la máxima autoridad de la iglesia católica en el mundo. Su elección se dio en la cuarta votación del conclave, que se estaba llevando en la Capilla Sixtina en El Vaticano y que reunió a 133 Cardenales de todo el planeta.
Según el protocolo, el Papa es quién elige como desea se le llame, adoptando el nombre de LEÓN XIV, al vincularlo con algunas figuras claves de la historia de la iglesia, dejando entrever la huella y orden moral que podría marcar su pontificado.
Asimismo, se deduce que dicho nombre, también puede entenderse como una referencia afectiva a fray León, uno de los compañeros más cercanos de San Francisco de Asís. Fue su confidente, estuvo con él hasta su muerte y dejó testimonio escrito de su vida. San Francisco, figura central en el pontificado de Jorge Bergoglio, inspiró el nombre del papa saliente.
De esta forma Robert Prevost se convierte en el papa número 267 y el primero nacido en Estados Unidos, quién salió al balcón para presentarse ante los miles de fieles presentes en la plaza de San Pedro, en Roma, para impartir su primera bendición ‘urbi et orbi’ y mensaje, menciono en español al pueblo de Chiclayo y al Perú, demostrando su gran cariño al pueblo peruano y que está muy ligado a este, lo que hizo que muchas personas se abrazarán y llorarán de emoción.
El Papa León XIV, nació en Chicago, Estados Unidos el 14 de setiembre de 1955, de madre ecuatoriana. Fue ordenado sacerdote en 1982 y luego de tres años fue destacado a Chulucanas, Piura, su primer destino en el Perú, como parte de una misión agustiniana en 1985. Retornó a nuestro país en 1988 para dirigir el seminario agustiniano de Trujillo durante diez años.
Su estancia en Chiclayo, al norte del territorio peruano, fue especialmente significativa: primero como administrador apostólico desde 2014 y más tarde como obispo de la diócesis desde 2015, un período en el que desempeñó un papel crucial en la reforma pastoral y el fortalecimiento de la comunidad católica.
Ese 2015, obtuvo la nacionalidad peruana y reafirmó su compromiso con la nación. Vivió cerca de 30 años en el Perú, hasta el año 2023, que el Papa Francisco lo nombro prefecto del Dicasterio para los Obispos. Gracias a su conocimiento de la región, el pontífice argentino lo designó presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.








