Relevo en la Policía Nacional: Óscar Arriola deja la Comandancia General tras cuestionada gestión

Por: Redacción Arena Digital

Lima, 07 de septiembre de 2026

En un anuncio sorpresivo desde Palacio de Gobierno, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, acompañado por el ministro del Interior, anunció la salida del General PNP Óscar Arriola de la Comandancia General de la Policía Nacional del Perú. En las próximas horas se formalizará su pase a la situación de retiro, disponiéndose que el actual jefe del Estado Mayor de la PNP, Teniente General Fredy López Mendoza asuma la conducción de la institución policial conforme al escalafón oficial.

La remoción se produce tras una serie de desencuentros y severas críticas al desempeño institucional.

En una reciente entrevista concedida al programa Punto Final de Latina, donde participaron tanto Arriola como quien lo sucedera en el cargo, el saliente comandante general evitó asumir responsabilidades por los desaciertos de su gestión. Al mismo estilo de las controversiales justificaciones del general Víctor Revoredo, Arriola intentó matizar los hechos que han terminado por consolidar una marcada sensación de inseguridad e incertidumbre en la ciudadanía.

En contraste, el virtual nuevo comandante general mostró una postura mucho más prudente y ponderada en sus declaraciones, proyectando una mejor impresión respecto al manejo técnico y táctico que requiere la institución en esta nueva etapa.

La llegada de un nuevo mando policial impone la necesidad urgente de una reestructuración profunda. El nuevo titular de la PNP deberá reubicar a generales, coroneles y oficiales en posiciones donde su capacidad operativa rinda máxima eficacia, además de fortalecer las labores de contrainteligencia para identificar a malos elementos y aplicar procedimientos disciplinarios severos y sin contemplaciones.

Desde el aspecto comunicacional, el protagonismo mediático debe pasar a segundo plano. La población exige resultados concretos y transparencia, no puestas en escena ni tácticas de propaganda desgastadas que la ciudadanía detecta y rechaza de inmediato.

Lo ocurrido recientemente en Trujillo demostró que la PNP posee la capacidad operativa cuando existe voluntad; la interrogante que queda en el aire es por qué ha predominado la pasividad en el accionar policial cotidiano.

Es momento de observar con rigor los cambios que se implementarán por el bien del país. Corresponde al ministro del Interior, al Gabinete y al Poder Ejecutivo desterrar las viejas prácticas de instrumentalizar los operativos policiales para elevar sus niveles de aprobación, enfocándose únicamente en devolver la tranquilidad y la probidad a las calles.