LIMA, 9 de mayo de 2026. — A menos de tres meses de dejar Palacio, el presidente José María Balcázar ha encendido las alarmas. A través del Ministerio de Justicia, dispuso cambios inesperados en la Comisión de Gracias Presidenciales, bajo el argumento de «agilizar procedimientos». Sin embargo, el trasfondo huele a estrategia política y no a eficiencia administrativa.
La controversia se centra en la incorporación de la abogada chotana Lesli Roxana Gonzales Cabanillas. En los pasillos políticos, su llegada se interpreta como el primer paso para pavimentar el camino hacia un posible indulto a Pedro Castillo antes de que expire el mandato de Balcázar.
El laberinto jurídico: ¿Es posible el indulto?
Desde la perspectiva legal, el indulto tiene una barrera clara: el solicitante debe tener una condena firme. Si bien Castillo fue sentenciado a 11 años por el golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022, su defensa apeló, lo que técnicamente impide la gracia presidencial al no ser una condena eficaz.
Sin embargo, la estrategia que se cocina en las sombras sería audaz: la defensa de Castillo desistiría de la apelación para que la condena quede consentida de inmediato. Una vez firme la sentencia, el camino queda libre para que la nueva Comisión de Balcázar firme el indulto. Sería legal, sí, pero éticamente demoledor y un precedente nefasto para la democracia.
La Estrategia: El factor «Roberto Sánchez»
¿Por qué liberar a Castillo ahora? La respuesta está en la segunda vuelta electoral.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): El candidato que ha heredado la simbología del «sombrero chotano» y el respaldo rural de Castillo, necesita un empujón final.
El impacto: Un Pedro Castillo en libertad y en campaña sería un actor político determinante que podría inclinar la balanza a favor de Sánchez, consolidando el voto del «Perú profundo».
El silencio de Keiko Fujimori
Mientras este ajedrez político se despliega, Keiko Fujimori se mantiene al margen, confiada en su pase a la segunda vuelta. No obstante, la lideresa de Fuerza Popular debería preocuparse: de concretarse esta jugada, enfrentar a un Roberto Sánchez respaldado por un Castillo en las calles no será una tarea fácil.
Las próximas semanas serán decisivas. Si lo deducido por la prensa se confirma, Balcázar y sus funcionarios podrían enfrentar graves problemas legales al dejar el gobierno, acusados de instrumentalizar la justicia para fines electorales. El país está advertido: el escenario político está a punto de dar un vuelco inesperado.








