JNE PROCLAMA A LOS NUEVOS SENADORES Y DIPUTADOS TRAS HISTÓRICA ELECCIÓN BICAMERAL

La entrega de credenciales se realizará en las próximas semanas. El organismo electoral dejó en manos del Congreso la decisión sobre la renuncia al escaño de Rafael López Aliaga.

LIMA, 21 de junio de 2026. — El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó oficialmente, en acto público, a los senadores y diputados elegidos por la ciudadanía en los recientes comicios generales, quienes conformarán el nuevo Congreso bicameral de la República.

Tras esta ceremonia, el presidente del organismo electoral convocará en las próximas semanas a los legisladores electos y a los representantes del Parlamento Andino para la entrega oficial de sus credenciales. Con este reconocimiento, los nuevos integrantes del Poder Legislativo quedarán expeditos para asumir sus cargos a partir del próximo 28 de julio, previa juramentación ante la junta preparatoria del Parlamento.

La controversia por el escaño de López Aliaga

La jornada no estuvo exenta de polémica. La atención se centró en la situación del excandidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, quien presentó una carta ante el JNE manifestando su renuncia irrevocable al escaño que ganó en el Senado. El líder político busca que su lugar sea asumido por Absalón Vásquez, exministro fujimorista que le sigue en votación preferencial dentro de su agrupación.

Al respecto, el titular del JNE aclaró que las competencias de la entidad que dirige culminan estrictamente con la proclamación de los resultados oficiales y entrega de credenciales. En consecuencia, señaló que la solicitud de renuncia de López Aliaga deberá ser evaluada y resuelta por el propio Congreso de la República una vez instalada la nueva gestión.

Como es de conocimiento público, el artículo 92 de la Constitución Política del Perú establece que el cargo de congresista (y ahora senador) es irrenunciable. Debido a este marco legal, diversos analistas señalan que la dimisión planteada por el exalcalde de Lima podría tratarse de una estrategia política para forzar un debate normativo en el nuevo Parlamento, cuyo desenlace se definirá en las próximas semanas.