EL ROL DEL JEFE DE PRENSA: DETECTAR EL HUMO ANTES DEL INCENDIO

PERIODISMO ESTRATÉGICO GLOBAL

Por Eduardo García Huamán
Periodista | Consultor en Comunicación Estratégica

LIMA, 06 de setiembre de 2026. — 
EL ROL DEL JEFE DE PRENSA: DETECTAR EL HUMO ANTES DEL INCENDIO


En política, la crisis no comienza cuando aparece en televisión. Comienza mucho antes, cuando nadie quiso ver las señales.


El verdadero jefe de prensa y comunicaciones no está solamente para apagar incendios. Su función estratégica es detectar el humo: identificar riesgos, anticipar escenarios y preparar respuestas antes de que un problema se convierta en una crisis política.

El Perú tiene ejemplos contundentes.

Pedro Castillo y el 7 de diciembre de 2022 es quizá el caso más evidente. El anuncio del cierre del Congreso y la intervención de otras instituciones provocó una crisis institucional inmediata. Más allá de la decisión política, quedó demostrado que no existía una estrategia capaz de enfrentar un escenario de esa magnitud. En cuestión de horas, el Gobierno perdió el control del relato y la crisis terminó con la vacancia y posterior detención del presidente.

Dina Boluarte y el caso Rolex mostró otra vulnerabilidad. Una investigación periodística sobre sus relojes terminó convirtiéndose en una crisis política y de credibilidad. La comunicación pasó a ser reactiva: explicar, justificar y responder a nuevas revelaciones.

Un buen jefe de prensa debe hacerse las preguntas difíciles antes de que las hagan los periodistas: ¿qué información puede convertirse mañana en un problema?, ¿qué vulnerabilidades tiene nuestro candidato?, ¿qué documentos debemos tener preparados?, ¿qué escenario debemos prever?

También en una campaña electoral una encuesta desfavorable, una denuncia, una filtración, un video antiguo o una declaración desafortunada pueden cambiar la conversación pública en cuestión de horas.

Por eso, la comunicación política necesita escenarios preparados.

No se trata de esconder los problemas. Se trata de conocerlos antes que los demás.

Porque cuando todos ven las llamas, ya es demasiado tarde para preguntarse dónde estaba el humo.

Un buen jefe de prensa no espera el incendio. Detecta el humo, identifica el riesgo y actúa antes de que el fuego tome fuerza.

Esa es la diferencia entre comunicar y hacer verdadera comunicación estratégica.