✍️ EDITORIAL: La SUNAT y el Examen del Relevo – El Barómetro del Cambio

El reciente nombramiento de Edward Tovar Mendoza como Superintendente Nacional de la SUNAT (Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria) y sus inmediatos movimientos en la cúpula de la entidad marcan el inicio de una gestión crucial. En apenas 48 horas, Tovar ha descabezado la Alta Dirección, cesando a los responsables de Administración, Tributos Internos, Aduanas y Asesoría Legal, entre otros, y designando a un nuevo equipo, donde destaca el retorno de exfuncionarios y la reubicación de la saliente Superintendente, Marilú Llerena, al área de Aduanas.

Este medio digital saluda el impulso inicial y la voluntad de imprimir un sello personal a la gestión, un movimiento legítimo de cualquier autoridad entrante. Sin embargo, la velocidad y radicalidad de la limpieza nos obligan a preguntar: ¿Es este un verdadero acto de reforma institucional o una simple reconfiguración política de élites?

El país necesita que la SUNAT, motor económico del Estado, vaya más allá de la gestión «en piloto automático».

La Fragilidad de los Nombramientos
La SUNAT no solo tiene la misión de dar soporte económico al Estado y combatir la defraudación tributaria, sino también la enorme responsabilidad de facilitar el comercio exterior en un clima de creciente informalidad y burla. Ante esta coyuntura, el nuevo equipo no tiene margen para el error.

Nos preocupa que los cambios se centren solo en la capa superior. Un verdadero impulso no puede limitarse a reemplazar seis nombres; requiere una evaluación profunda del mando medio de la entidad. Es en las Intendencias, Gerencias, Divisiones, entre otras; donde reside el know-how técnico y la capacidad operativa real. Si no se identifica y rescata al personal de carrera más idóneo, sin caer en el clientelismo de «el amigo» o la designación sin mérito ni experiencia probada, el cambio en la cúspide será infructuoso. Poner a los mejores profesionales en puestos clave es la única forma de garantizar que la agenda del superintendente no naufrague.

La Prueba de Fuego: Técnica vs. Política
En los nueve meses que restan de esta administración gubernamental, la eficiencia de Tovar Mendoza será medida con un único barómetro: la gestión técnica. La SUNAT tiene todas las condiciones para convertirse en una entidad modelo, a la par del BCR y la SBS, pero para ello debe dejar de ser una pieza de ajedrez político.

Si las primeras decisiones del nuevo superintendente se centran en fortalecer la lucha contra el contrabando, la facilitación aduanera y el uso de big data para cerrar las brechas de evasión, estaremos ante una gestión prometedora. Pero si, en cambio, se dedica a mantener el statu quo o a justificar la continuidad con un simple recambio de rostros, la expectativa generada por el abandono de la Presidencia del Tribunal Fiscal se habrá desperdiciado.

El verdadero termómetro de su éxito no serán los comunicados de prensa o uso de las redes sociales de SUNAT, sino el personal interno y el incremento sostenido y orgánico de la recaudación y de las acciones operativas que le competen.

Señor Tovar Mendoza, el país espera acciones concretas. El tiempo y el personal de carrera de la SUNAT lo calificarán. ¿Estará, finalmente, a la altura de la exigencia que demanda esta entidad clave? El tiempo dará la respuesta.